En pocas palabras
Perspectivas económicas
• El alto el fuego en Irán ha eliminado el escenario más adverso para la economía mundial, reduciendo el riesgo de un shock energético prolongado y aliviando tensiones inflacionarias.
• A partir de ahora, la atención de los mercados se centrará en las decisiones de los principales bancos centrales, especialmente en Estados Unidos, donde el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ha adoptado un tono más restrictivo y una comunicación menos orientativa que sus predecesores.
• La trayectoria de la inflación dependerá, en gran medida, de la rapidez con la cual la caída de los precios del petróleo se traslade a la economía real y de la amplificada tendencia de desinflación. Al mismo tiempo, el crecimiento económico podría seguir sorprendiendo positivamente, instaurando un escenario de inversión más favorable de lo que se anticipaba a comienzos de año.
Entorno de mercardo
• Las condiciones de mercado continúan siendo bastante constructivas. La mayoría de las principales clases de activos y de los índices bursátiles mantienen una tendencia alcista y cotizan por encima de sus medias móviles de referencia, sin mostrar por el momento señales claras de sobrecalentamiento técnico.
• La intensa actividad en los mercados primarios —tanto en emisiones de deuda como en salidas a bolsa (IPO)— sugieren que existen ventanas de financiación abiertas y que el apetito por el riesgo sigue siendo sólido. No obstante, este dinamismo también refleja que el ciclo de mercado se encuentra en una fase más madura.
• El sentimiento de los inversores ha mejorado de forma significativa y vuelve a situarse en niveles relativamente elevados. Sin embargo, algunos indicadores empiezan a mostrar divergencias que sugieren un margen más limitado para nuevas entradas de capital y para una mayor toma de riesgo respecto al inicio del repunte.
Principales riesgos
• Un endurecimiento monetario más agresivo de lo previsto en EE. UU. por parte de la Reserva Federal podría desencadenar distorsiones si la inflación no refleja plenamente el descenso de los precios energéticos. Los tipos de interés reales podrían mantenerse elevados durante más tiempo, prolongando unas condiciones financieras restrictivas e incrementando el riesgo de recesión.
• Asimismo, la abundancia de nuevas emisiones de acciones y deuda, en un contexto de valoraciones elevadas, podría superar la capacidad de absorción de los inversores, provocando una ampliación de los diferenciales de crédito y un menor rendimiento de los activos recién emitidos.
• Finalmente, tras la fuerte recuperación registrada en los últimos meses, el elevado posicionamiento de los inversores deja a los mercados más expuestos a episodios de corrección si surgieran sorpresas macroeconómicas o geopolíticas.
Implicaciones para las inversiones
• La combinación de un crecimiento económico resiliente, una desaceleración de la inflación y unas tendencias de mercado todavía favorables continúa respaldando una visión positiva para los activos de riesgo durante el segundo semestre de 2026.
• En renta fija, favorecemos una aproximación más selectiva al crédito, incrementando el interés por los bonos soberanos de corta duración, que vuelven a ofrecer niveles atractivos de rentabilidad con un riesgo limitado de duración, y renta fija de determinados segmentos especializados, como el mercado de alto redimiento nórdico.
• En un entorno de valoraciones bursátiles elevadas y ciclo económico en una fase más avanzada, resulta aconsejable priorizar las estrategias alternativas líquidas y una gestión más activa del riesgo, en lugar de depender exclusivamente de la evolución general de los mercados (beta).
• Por último, la reducción de los riesgos geopolíticos, la fortaleza del dólar estadounidense y unos tipos reales más elevados abogan reducir parcialmente la exposición al oro y gestionar la inversión en metales preciosos desde una perspectiva más táctica.
Convicciones de inversión para el segundo semestre de 2026
#1 – Bonos del estado de corta duración en mercados desarrollados: En un mercado dominado por el entusiasmo en torno a la renta variable, a la inteligencia artificial, y a las estrategias de “carry”, los bonos gubernamentales de alta calidad y corta duración en Estados Unidos, la zona euro y el Reino Unido vuelven a ofrecer una atractiva y prudente combinación riesgo-beneficio.
Los rendimientos actuales se sitúan claramente por encima de los niveles observados tras la pandemia, mientras que el riesgo asociado a la duración permanece contenido. Además, constituyen una valiosa fuente de flexibilidad en caso de desaceleración económica o fluctuación del sentimiento de mercado.
#2 – High Yield Nórdico: Los bonos nórdicos de alto rendimiento combinan cupones atractivos (entre el 8 % y el 9 %) con una duración reducida y una creciente profundidad de mercado. Esto ofrece rendimientos potencialmente cercanos a los de renta variable, con riesgo de renta fija.
Tras el exceso de emisiones registrado en 2025, las valoraciones parten de niveles más interesantes y el mercado afronta 2026 respaldado por una sólida demanda de refinanciación y por un contexto económico más favorable.
#3 – Renta Variable Long/Short en Mid Caps estadounidenses: Las compañías estadounidenses de mediana capitalización presentan una elevada dispersión entre los grandes beneficiarios de la Inteligencia Artificial (IA), los sectores cíclicos y aquellas empresas con desafíos estructurales.
Este entorno favorece especialmente las estrategias Long/Short, que permiten capturar el potencial de crecimiento de beneficios derivado del ciclo de inversión en IA al mismo tiempo que reducen la exposición a los riesgos de valoración y de política monetaria.
#4 – Renta Variable de Mercados Emergentes: Los mercados emergentes continúan siendo uno de los principales beneficiarios del ciclo de inversión en IA y semiconductores, especialmente en Asia.
La mejora de los términos de intercambio, la estabilización de la inflación, unas valoraciones todavía inferiores a las de los mercados desarrollados y un dólar estadounidense que se debilita, respaldan una visión constructiva. Seguimos favoreciendo compañías de elevada calidad, empresas exportadoras y economías inmersas en procesos de reforma estructural.
#5 – Yen Japonés: El yen continúa cotizando casi en mínimos de décadas, mientras que el Banco de Japón avanza gradualmente hacia la normalización de su política monetaria y la inflación domestica se vuelve más duradera. En este contexto, la divisa japonesa presenta un atractivo potencial de apreciación a medio plazo. A medida que disminuyan los diferenciales de tipos de interés y se estabilice el crecimiento mundial, incluso un endurecimiento moderado de la política monetaria japonesa podría impulsar una recuperación significativa del yen. Además, la moneda japonesa continúa siendo un excelente activo defensivo para diversificar las carteras frente a posibles episodios de volatilidad o tensiones geopolíticas.
Indice
- PERSPECTIVAS 2026 : EN POCAS PALABRAS
- CONVICCIONES DE INVERSION PARA EL SEGUNDO SEMESTRE DE 2026
- BALANCE MACROECONOMICO DEL 1S26 : PUNTOS DESTACADOS
- DESEMPEÑO DEL MERCADO 1S26 : PANORAMA
- SCORECARD PARA EL 1S 2026
- PERSPECTIVAS PARA EL SEGUNDO SEMESTRE DE 2026
- ASIGNACION POR CLASE DE ACTIVOS
Comentarios recientes